Traducción técnico-científica
Áreas de especialización
Trabajo en ámbitos en los que un término mal elegido, una unidad incorrecta o una ambigüedad pueden afectar a la comprensión, la seguridad o la reputación. Aquí encontrará mis áreas principales y ejemplos de los documentos con los que trabajo.
Traducción técnica en ciencia
En el ámbito científico, la traducción técnica se enfoca en textos que contienen conceptos complejos y terminología altamente especializada, como artículos de investigación, protocolos de laboratorio, ensayos clínicos o publicaciones académicas. Es fundamental mantener la precisión y la coherencia terminológica, respetar la notación científica y contar con conocimientos científicos para evitar errores conceptuales.
Por ejemplo, en ciencia es frecuente traducir las unidades de grados Celsius o centígrados, grados Fahrenheit o kelvin para medir la temperatura. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la unidad kelvin no lleva la palabra «grado» antepuesta, ni tampoco el símbolo de grado («°»). Y, por supuesto, la unidad de grado no lleva debajo la raya de la abreviatura de los números ordinales, la denominada «o voladita», debajo. Otros errores frecuentes de notación científica son añadir puntos a las unidades (min., kg.), «inventar» unidades que no existen (1 seg, 2 kgs) o usar diferente precisión en una expresión del tipo 5 ± 0,1 mm (que, además, siendo estrictos, debería ir acompañada de la unidad mm junto a ambas cifras: 5,0 mm ± 0,1 mm).
Otro error muy frecuente en las traducciones de ciencia es traducir direction (del inglés) o Richtung (del alemán) por dirección, cuando no siempre es correcto. En física, la dirección es la línea recta sobre la que se mueve un objeto, mientras que el sentido es la orientación específica dentro de esa línea. Una dirección tiene dos sentidos (positivo/negativo, izquierda/derecha, norte/sur, etc.). Y, si el movimiento es circular o elíptico, como en el caso de los movimientos planetarios, se habla de sentido horario o antihorario, pero no de dirección horaria ni antihoraria.
Ejemplos de traducciones científicas, en las que la precisión y la coherencia terminológica son esenciales para garantizar la reproducibilidad y la validez de los datos:
- Artículos científicos de divulgación
- Publicaciones de investigación en revistas académicas internacionales
- Libros de temática científica y manuales académicos
- Protocolos experimentales
Traducción técnica en ciencia
¿Le preocupa que se cuelen este tipo de errores (y muchos otros de carácter conceptual) en su traducción científica?
Traducción técnica en tecnología
En el ámbito de la tecnología, se traduce documentación relacionada con robótica, informática, energía, automoción, aviación, ferrocarriles, maquinaria, componentes de construcción civil y muchos otros campos de la ingeniería, incluidos los materiales de seguridad empleados en estas industrias, como los equipos de aseguramiento contra caídas o trajes de protección química e ignífugos.
El objetivo es transmitir instrucciones, esquemas y descripciones de sistemas de forma que el usuario final pueda operar, instalar, mantener, reparar o comprender una tecnología sin margen de error. En este proceso, es crucial que la traducción:
- transmita las instrucciones con claridad y sin ambigüedades,
- mantenga una terminología técnica exacta y coherente en todo el documento, incluidos los gráficos y las figuras.
Además, con frecuencia aparecen palabras de piezas específicas del fabricante que aún no tienen una denominación establecida en el idioma de destino, por lo que la traducción deberá «bautizarlas» desde cero, para lo cual son necesarios conocimientos y comprensión del texto. En estos casos, el nuevo término traducido se creará consultando la funcionalidad de dicha pieza al cliente. Utilizar su forma geométrica también es un buen punto de partida (forma geométrica + de + función).
Ejemplos de traducciones tecnológicas:
- Manuales de operación y mantenimiento
- Especificaciones técnicas y diagramas de funcionamiento
- Manuales de programación de maquinaria industrial
- Interfaces de usuario de equipos industriales
A modo de ejemplo, un error habitual en las traducciones técnicas es identificar el término inglés efficiency con el español eficiencia en el contexto de las especificaciones de un dispositivo. Estrictamente hablando, aunque en el lenguaje cotidiano a menudo se intercambien las palabras eficiencia y eficacia, en tecnología no son sinónimos: un empleado puede ser más o menos eficaz si consigue cumplir su cometido correctamente, dependiendo de cuánto le cueste, pero al hablar de máquinas, debemos referirnos a la eficiencia, que es la capacidad de lograr algo en el menor tiempo y con los mínimos recursos posibles. Como pista, en las hojas de datos se suele identificar con la letra griega η.
Traducción técnica en tecnología
¿Requiere una traducción de ingeniería con un alto grado de atención al detalle e inmersión en el contexto técnico?
Traducción de dispositivos médicos
En el ámbito sanitario, biomédico y farmacéutico, la traducción técnica abarca documentos sensibles que pueden afectar a la seguridad del paciente, a la eficacia clínica y al correcto uso de dispositivos, de los que puede depender la calidad de vida o incluso la vida misma del paciente.
Por eso no solo , se exige precisión lingüística, sino también conocimientos de los fundamentos de estos campos y manejo correcto de la terminología médica especializada.
Ejemplos:
- Todo tipo de instrumental quirúrgico
- Informes médicos y diagnósticos
- Protocolos clínicos y consentimientos informados
- Prospectos de medicamentos
- Dispositivos de laboratorio
- Productos sanitarios y dispositivos médicos de hospitales
Cuando se traduce, por ejemplo, el manual quirúrgico para colocar un implante de columna vertebral, aparecen numerosos términos anatómicos que hay que identificar sin posibilidad de error, nombres de técnicas quirúrgicas que hay que saber investigar usando terminología médica, denominaciones de todo tipo de instrumental, hasta la más mínima pieza, e incluso terminología científica relacionada con la aplicación de fuerzas y sus efectos. No es necesario insistir en la importancia de traducir correctamente el manual de un cirujano.
Otro claro ejemplo de traducción médica que requiere conocimientos específicos es la de los equipos de laboratorio para pruebas inmunológicas. Todo lo relacionado con la genética lleva asociados términos técnicos que casi nunca coinciden con la primera traducción que ofrece un diccionario (lo que se denomina false friends), a menos que se trate de un diccionario técnico específico. Concretamente, al traducir de inglés a español, se cometen muchos errores.
Traducción de dispositivos médicos
¿Le preocupa la precisión de la traducción de su dispositivo médico y su impacto en la seguridad del paciente?
Traducción técnica en montañismo
En el mundo del montañismo, con disciplinas como la escalada, el alpinismo, las vías ferrata, el barranquismo o el trekking, la terminología no se aprende en los libros: se adquiere en el terreno. Las instrucciones, el material, las técnicas y la manera en que los montañeros se comunican entre sí tienen un lenguaje totalmente específico, a menudo de reciente creación, lleno de expresiones familiares para los montañeros expertos, pero que son indescifrables para quienes no están familiarizados con esta cultura. Esto ha dado lugar a una gran cantidad de términos y expresiones cuya traducción provoca más de un dolor de cabeza a quienes no los manejan de forma cotidiana. Y es que, quien no escala, puede leer un texto sobre chapar, encadenar o empotrar un fisurero y no entender nada, aunque se trate de su lengua materna.
Por eso, para traducir textos con fluidez y soltura textos sobre deportes de montaña (manuales de uso del equipamiento, fichas técnicas con «exóticos» nombres de piezas, prendas técnicas en sí y sus tejidos técnicos, material comercial, artículos de webs especializadas o manuales de seguridad) no basta con conocer ambos idiomas: hay que ser usuario habitual de ese material. Y, además de practicar el montañismo, quien acepte traducciones técnicas de montaña debe haber leído mucho en sus idiomas de trabajo como para haber asociado conceptos y haberse elaborado mentalmente su propio glosario, y seguir leyendo para estar al día, pues la terminología evoluciona con rapidez. ¡No hay otra forma!
Todo esto sobra especial importancia en los textos comerciales o de marketing que tratan de evocar determinadas «sensaciones montañeras» en el comprador/montañero, y que solamente pueden salir de la mente de alguien acostumbrado a subir cimas.
Contar con profesionales de la traducción técnica que también utilicen personalmente estos equipos garantiza que cada dispositivo (desde un grillo hasta un pato, pasando por una pedala, un machard, un maillón o una cesta), cada técnica (equipamiento de reuniones, vivaqueo, descenso autoasegurado, técnica francesa de progresión con crampones y la imprescindible autodetención), los intrincados nombres de los innumerables nudos (cabuyería) y muchos otros conceptos se traduzcan con el término real usado: aquí no valen las acepciones del diccionario (si es que las hay). El material de consulta bilingüe apenas existe y, por lo general, consiste en documentos poco manejables, por lo que fuerzan a una enorme labor de investigación que no compensa para profesionales de la traducción que no practiquen el montañismo.
Traducción técnica en montañismo
¿Le interesan específicamente las traducciones relacionadas con el montañismo? ¡Ha encontrado una aguja en un pajar (o en un vivac)!